Los vecinos del sector residencial San Marcos 2000 se unieron y postularon a recursos FNDR para dotar al barrio de un sistema de alarmas comunitarias operadas a distancia por los propios residentes para alertar a los demás cuando acaece algún evento asociado a la seguridad. El alcalde Henry Campos felicitó a la junta vecinal y destacó que la seguridad pública es de responsabilidad compartida entre el Estado y la comunidad.

Cohesión social es el nombre que se da al resultado de la unión entre las personas que comparten un territorio y aúnan visiones a la hora de resolver problemáticas tan complejas como la delincuencia.

Es el caso de los vecinos del sector San Marcos 2000, en Las Salinas, quienes postularon a recursos FNDR, alrededor de 3 millones 900 mil pesos, para adquirir diez kits de alarmas operadas vía telemandos, parecidos a los que se usan en los autos, con la finalidad de dotar a cerca de 100 viviendas de esta protección.

Pero las alarmas y balizas no sirven de nada sin la responsabilidad de los vecinos quienes poseen un rol esencial a la hora de contribuir a que el combate del delito por parte de los organismos del Estado sea eficaz, tal como lo señaló el Alcalde Talcahuano, Henry Campos.

“Eso es lo que hay que buscar siempre – expresó el edil – que las comunidades se organicen, tengan esa cohesión social y ese factor de unidad primordial para atacar los hechos delictivos que hoy pueden ocurrir en nuestra comuna”.

Campos reiteró su llamado a que los vecinos denuncien cualquier delito, por insignificante que parezca y aunque no hayan visto al malhechor, pues cada una de las denuncias ayuda a configurar un mapa delictual que, a la postre, sirve a las policías para focalizar el combate contra la delincuencia.

Alarmas comunitarias

Jacqueline Durán, presidente de la junta de vecinos San Marcos 2000, explicó que postularán nuevamente a recursos FNDR para ampliar la cobertura del sistema.

“Hay más de dos mil casas en el sector y hay robos constantemente – señaló – pero el barrio sufrió un gran cambio luego del tsunami en 2010, y empezamos a reconocernos y ser más empáticos unos con otros”.

César Padilla, de Open Line, la empresa proveedora de los kits, explicó que el sistema considera charlas e inducciones a la comunidad, pues el riesgo con dispositivos de este tipo consiste en que, en caso de ser mal usados, las personas dejen de prestarle atención, tal como ocurre hoy por hoy cuando oímos la alarma de un auto sonar.

Prensa Alcaldía

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